Entre 1939 y 1945, miles de judíos víctimas de las leyes raciales nazis pudieron salvar su libertad y sus vidas gracias al compromiso ético y a la labor humanitaria que, por propia iniciativa y en circunstancias muy adversas, desarrollaron diplomáticos españoles destinados en territorios bajo administración alemana o de los gobiernos colaboracionistas de los países ocupados.
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Eduardo Propper de Callejón y Bernardo Rolland de Miota, en Francia; Santiago Romero Radigales, en Grecia; Julio Palencia, en Bulgaria; José de Rojas, en Rumanía; Ángel Sanz Briz y Jorge Perlasca, en Hungría, actuaron de forma valiente y decidida y aprovecharon las relaciones de amistad hispano-alemana para ampliar sus márgenes de actuación y ayudar a los judíos perseguidos.
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Las Embajadas y Legaciones de España en el exterior, además de la representación y defensa de los intereses del Estado, tienen encomendada también la protección de la libertad y seguridad de los ciudadanos españoles. La actuación de los diplomáticos se centró fundamentalmente en la defensa de los judíos de origen sefardí, pero en ocasiones se extendió también a judíos perseguidos que no tenían ese carácter.
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"Visados para la Libertad. Diplomáticos españoles ante el Holocausto" es una exposición en homenaje y recuerdo de la labor humanitaria de unas personas que con su actitud y su comportamiento ayudaron a salvar miles de vidas y que constituyen un ejemplo y una demostración de que siempre es posible resistir a la injusticia y la barbarie. |
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